Bienvenida, Bienvenido

Bienvenida, Bienvenido

Por fin nos encontramos. Queremos hacer de éste un encuentro y un cruce significativo en nuestras vidas. Venimos, cada uno desde un camino más o menos largo, más o menos intenso, cada uno con sus experiencias, con su historia y con su manera de ser y de hacer las cosas.

Cada uno y cada una con nuestra singularidad.

En algunos casos, con deseos de intercambiar ideas, sentimientos y, también, muchas veces con ánimo de hacer cosas que no hemos hecho, o bien, por qué no, en volver a embarcarse en cosas que hemos dejado de hacer.

Son tantas las experiencias acumuladas. Ellas son parte del envejecer. 

¿Por qué no continuar teniendo experiencias significativas?

Acaso, ¿es el momento para dejar de ser miembros de la comunidad en que vivimos?

Tras esas interrogantes, asoman otras que se relacionan con la suerte de nuestras habilidades y de nuestros conocimientos y saberes, con la importancia de nuestras opiniones y sensibilidad, en fin, de ser y sentirse parte de la sociedad. 

¿Cuántas veces has reflexionado silenciosamente sobre estas cosas?

Es hora de estar consciente de que somos muchos quienes están haciéndose estas preguntas. Es más, en un futuro próximo, será la sociedad toda la que a través de sus distintos niveles vinculados con el quehacer humano –económico, social, filosófico, artístico, espiritual– se formulará la pregunta principal ¿cómo construir una sociedad para todas las edades?

Te invitamos con la esperanza de preguntarnos y buscar juntos respuestas.